miércoles, 9 de septiembre de 2015

C minor, Nocturne op 48

mis ojos no cierran
no puedo dormir
mis pensamientos vuelan
que fácil es herir
y cada día
vendrá
y dejándome contigo
en mis brazos
tu pelo y olor
me consumen por dentro
dejándome vació
y a la vez lleno
delgada y frágil
te quiebras en mis pupilas
recojo tus trozos
y te armo en mi vida
como estatua
te chilla mi voz
y mi acción se desgasta
en un pequeño lapso
y me retraigo
y pienso
en que me he equivocado
el rechazo de tu hombro
o el respiro que duro mas de un segundo
me protegí con mi mascara

he de herirte
he de herirme
caen pesadas
como miembros
me desgastan
mi paso se hace corto
y mi vista ancha
no deduzco donde voy
me encuentro conmigo
siempre
y donde mismo
no ha de sorprenderme

como desgarrarte de mi
si me quemas en calma
y el silencio cómplice de mi culpa y torpeza que este lugar lo merezco y que este lugar me protege de afuera pero me aprisiona dentro y no logro escapar un respiro hay que suplicar muy difícil se hace estar acá, como se puede deslumbrar un anochecer o un atardecer y en tiempo sentir tu espalda y no descifrar para donde ir solo se que no me voy a detener porque me gusta estar aquí me gusta filtrar tales preguntas como indicio de descifrar porque para mi no es comprensible no es como divagar por ahí esperando que destino te fueras a encontrar guardando esa esperanza tan frágil y dominada cuanto tiempo sobreviviste cada minuto con menos vida que antes y envejece con el árbol y su agonía cae como hojas y se quiebran con gigantes botines en tu cabeza.
sentado abrazando tu lugar y llevándolo a mi pecho como si de alguna forma fueses a entrar.

podría dormir ahora


No hay comentarios:

Publicar un comentario